23.9.07

Conversaciones entre amigos.

Un amigo adorable me ha contado una anécdota que no puedo dejar de bloguear.
Creo que estábamos hablando de la vida sexual de los/as adolescentes en general... O puede que simplemente hablásemos de bichines. Nunca lo llegaré a recordar exactamente porque lo que vino justo a continuación me dejó anonadada:
Amigo: - Yo cuando tenía 15 añitos y era marginalmente sexual e inocente[...]
(Aquí me empezó a entrar un tic en el ojo de la impresión ante la maestría y crueldad de la frase. Porque, reconozcamoslo, todos hemos sido así alguna vez y ser consciente de golpe afectó de alguna manera a mi sistema nervioso).
Continuemos:
Amigo: - Yo cuando tenía 15 añitos y era marginalmente sexual e inocente resulta que tuve un problema de ladillas.
Sybaria: - ¿De ladillas?
A: -Sí. Resulta que las pillé en un baño público y fué muy desagradable. Sobre todo cuando se lo comenté a la manceba farmacéutica en prácticas.
S: -¿Por qué?
A: -Pues le conté que tenía ladillas y donde las había cogido por lógica.
Y me dijo que fuese al médico sin falta, que lo mismo podían ser hongos.
Seamos claros, yo estaba en la edad esa en la que quemas hormigas con una lupa ... Y los hongos no tienen patitas.


Tekelili... Tekelili...